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Etapa 13: Vittel - Colmar. 200 km. Se cumple la Ley de Murphy.

Por David Arroyo. 17 de julio de 2009
las_heridas_de_david_400Si una cosa puede ir mal, irá mal. O incluso peor que mal. Eso es, sencillamente, el resumen de lo acontencido en mi particular etapa del Tour de Francia , hoy.

Si te levantas dolorido por la última caída, y además ves que llueve fuera, las cosas comienzan a ir mal... ¿Cómo pensar que pueden ir peor? Mejor no hacerlo. Aunque hoy los peores augurios, para mí, se cumplieron.

De salida nada hace presagiar el desenlace final. Las sensaciones no son malas e incluso en el primer puerto de segunda del día, siento que las sensaciones van a mejor y trato de animarme; es en la parte final del puerto cuando una de mis piernas comienza a dormirse y me cuesta pedalear. Me dejo caer y aún así, corono cerca de la cabeza y en el descenso conecto con el gran grupo. Malas sensaciones. Parece como si tuviera algo pinzado que hace que mi pierna se duerma.

Nada más terminar el descenso, casi inmediatamente, comenzamos a ascender bajo la lluvia el Col de Platzerwasel, de 1ª categoría. Nuevamente, de inicio, mis sensaciones no son malas y estoy entre los 20 primeros. Espero que las molestias del primer puerto sean un espejismo... pero no. Un poco más adelante se me vuelve a dormir la pierna, tengo que subir casi pedaleando solo con una, y de esta manera mi unico objetivo, de nuevo, es terminar la etapa como sea.

Me dejo caer hasta el último grupo, no paso en la ascensión de las 150 pulsaciones, en la bajada, aterido de frío, me cuesta incluso seguir la estela del autobús.

Según me dicen los médicos, a mi llegada a meta, la segunda caída sufrida en este Tour me ha irritado el nervio ciático. El frío de hoy ha terminado de hacer el resto para que sufriera esta insensibilidad.

Como comprenderéis, amigos, estoy deseando que todos estos imponderables terminen, en mi quinto Tour estoy pasando por los peores momentos que haya vivido en la ronda francesa, y tan solo aguanto en carrera con la esperanza de poder ayudar a mis compañeros, ó intentar meterme en alguna fuga,  si finalmente supero esta mala racha.